Ciudad del Vaticano. EFE.
El papa León XIV afirmó ayer que “Dios no bendice ningún conflicto” y que quienes son “discípulos de Cristo”, no están nunca del lado de quienes “lanzan bombas”, al recibir en el Vaticano a miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad.
“Ayudadnos a proclamar con claridad que Dios no bendice ningún conflicto; a gritar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas; a recordar que no serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de paz, sino solo la paciente promoción de la convivencia y del diálogo entre los pueblos”. El papa dijo a obispos que eran signos esperanza “en mundo marcado por violencia”.
