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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández afirmó este miércoles que las condiciones laborales de los agrónomos constituyen el principal obstáculo para abordar los problemas estructurales del sector, al tiempo que planteó la necesidad de impulsar reformas integrales que permitan fortalecer la producción nacional y garantizar mayor estabilidad de los profesionales.
Durante una visita al director general del periódico El Nuevo Diario, Persio Maldonado Sánchez, Hernández atribuyó las limitaciones a la inexistencia de consenso entre el Estado y el sector que les permita tomar decisiones en beneficio del país, y que promueva la dignificación de los agrónomos.
En ese sentido, señaló que la disposición del Instituto Agrario Dominicano (IAD) como una oficina de bienes raíces y su fusión con el Ministerio de Agricultura, lo que según denuncia dejará desempleados a 500 expertos en producción agrícola.

Al ser cuestionado sobre la formulación de propuestas, Hernández sostuvo que aunque el gremio está dispuesto a participar en su formulación, resulta prioritario definir primero las condiciones laborales de los profesionales.
“En este momento para nosotros es prioritario definir el tema de las condiciones laborales de los profesionales, porque si no se resuelve eso, ¿Cómo tú tratas los demás temas?”, expresó.

Indicó además que decisiones relevantes, como la situación del IAD, debieron ser producto de discusiones amplias entre los sectores involucrados, lo que según dijo, no ocurrió.
El dirigente señaló que la falta de consulta a la ANPA en procesos clave evidencia una práctica institucional que limita la participación sectorial y recalcó la necesidad de pensiones que enfrentan 1,700 expertos.

Además, explicó que propusieron la inclusión de un representante del gremio en la comisión que abordaba dichos temas, pero la solicitud no fue acogida. A su juicio, esto dificulta la construcción de soluciones sostenibles para el sector.
Hernández también advirtió sobre la ausencia de investigación y planificación estratégica en el ámbito agropecuario, lo que según indicó agrava los retos existentes.

“El tema de la investigación aquí está en cero, prácticamente en cero”, afirmó, al tiempo que destacó la necesidad de establecer espacios de diálogo que permitan evaluar riesgos y definir políticas con mayor consenso.
En relación a una nueva generación de profesionales agrarios, citó su preocupación en que 98.5% tienen entre 60 y 65 años, en tanto que los jóvenes permanecen en búsqueda de inserción laboral.

En cuanto al uso del suelo, señaló que el incremento del valor inmobiliario de las tierras agrícolas está provocando su desplazamiento hacia fines urbanísticos, lo que reduce el potencial productivo.
Indicó que en muchos casos, propietarios optan por vender parcelas debido a los altos precios del mercado en detrimento de la producción agrícola a largo plazo.

El dirigente planteó que el país enfrenta un problema estructural en materia agrícola, similar a los desafíos en áreas como educación o salud, por lo que consideró necesario visibilizar esta situación para impulsar cambios.
Añadió que propuso un reenfoque de la producción que incluya la mecanización, la integración de parcelas para lograr economías de escala y una gestión más eficiente de los recursos.

Asimismo, destacó que la mecanización no puede limitarse a un planteamiento general, sino que requiere inversión definida, planificación y reorganización del uso de la tierra. Explicó que pequeñas parcelas individuales dificultan la implementación de tecnologías, por lo que sugirió esquemas de gestión colectiva que permitan optimizar la producción sin afectar la propiedad de los terrenos.
Hernández también subrayó la importancia de fortalecer la formación profesional y adaptarla a nuevas áreas como la tecnología, la mecanización y los mercados, al tiempo que llamó a impulsar la agroindustria para agregar valor a la producción local.

El gremialista concluyó reiterando que las reivindicaciones laborales del sector no solo responden a necesidades inmediatas, sino que forman parte de una visión más amplia para transformar la agricultura nacional. A su entender, la falta de planificación, el limitado respaldo a pequeños productores y la ausencia de políticas estructurales continúan afectando el desarrollo del campo dominicano.
NLP/
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