Santo Domingo.- El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes advirtió que las consecuencias del conflicto bélico que se está escenificando en el Medio Oriente ya han tenido fuertes impactos en los precios de los fletes y los combustibles, los cuales no podrán ser absorbidos por empresarios y comerciantes, por lo que tendrán repercusiones en el consumidor final.
El ingeniero Iván de Jesús García explicó que los fletes desde Oriente hacia acá, antes de la guerra, se estaban pagando, por los contenedores secos de 40 pies, a US$2,900, y desde la semana pasada se incrementó a US$3,500, y para la semana que hoy se inicia se tendrá que pagar US$4,000 por el mismo contenedor.
De Jesús García agregó que a eso se suma una notificación que están haciendo los suplidores de China, informándole que si están de acuerdo en que, a partir del próximo miércoles, si las navieras dicen que van a colocar US$600 más por conceptos de gastos extra de combustibles porque tienen que cambiar la ruta, ya que, de lo contrario, si no pagan esos dólares extra, no les van a embarcar la mercancía.
Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, que cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11 y TV Quisqueya para los Estados Unidos, el dirigente comercial dijo que eso implica un incremento total de US$1,700 por cada contenedor.
Sostuvo que, cuando se produce un aumento de 100 o 200 dólares, los importadores asumen ese incremento, pero con US$1,700 es muy difícil que los comerciantes puedan asumir ese costo tan elevado.
“Al final de cuentas, hay que aplicársela a la mercancía que nosotros les vendemos a los mayoristas y a la que les vendemos a los supermercados. Eso quiere decir que el impacto de ese conflicto bélico ya comenzó a afectar directamente los fletes, y por ende a los productos importados de esa parte del mundo”, insistió el presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes.
Iván García recordó que en la primera semana de la guerra el flete subió un cinco por ciento, es decir, inmediatamente se sintieron los efectos, “pero ya estamos hablando de costos muy elevados, y no sabemos cuándo va a finalizar el conflicto, porque todos tenemos la esperanza de que termine en una semana; si es así, no habrá mucha preocupación”.
Aclaró que cuando se habla de algún conflicto bélico en Medio Oriente, todo el mundo piensa en el petróleo, por ser la primera fuente de energía en el mundo, pero desconocen que el 33 por ciento del fosfato que se utiliza para fabricar el abono sale de los países que están ubicados cerca del estrecho de Ormuz.
“Ese producto ya subió un 24 por ciento, lo que implica que ese incremento afectará a los productores agrícolas de todo el mundo; si continúa elevándose, va a impactar de manera negativa a la industria alimenticia, es decir, a los productores de alimentos en todo el mundo”, sentenció.
García dijo que la gran preocupación que tienen los importadores es que los incrementos de los costos, como consecuencia de la guerra en Oriente Medio, se tengan que transferir a los consumidores.
Pide a autoridades investigar bruscas oscilaciones de la tasa del dólar
El dirigente comercial Iván García pidió a las autoridades competentes que investiguen las oscilaciones bruscas que está experimentando la cotización del dólar, a la vez que no descartó que sectores poderosos estén obteniendo jugosas ganancias con algo tan delicado.
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes aclaró que el sector que representa valora que la cotización de la moneda norteamericana haya bajado desde los 66 pesos por un dólar, como llegó a cotizarse el pasado año, pero no se justifica que en menos de una semana pase de 59 a 63 por uno.
“Hace diez días estaba a 60.50; eso fue un jueves, el lunes siguiente se puso a 63.05, después comenzó a bajar. La semana pasada comenzamos bien; el pasado miércoles se cotizaba a 58.90, pero el jueves en la tarde comenzó a subir de nuevo a 61”, detalló Iván García al justificar su preocupación en el programa D´Agenda.
El presidente del gremio que agrupa los comerciantes dijo que “subir 210 puntos de un día para otro es algo que ni siquiera muchos economistas lo entienden, y me llaman para preguntarme qué es lo que está pasando con el mercado de divisas, específicamente con la tasa del dólar”.
“Ahora mismo, con lo que está sucediendo en el entorno internacional, aquí en el país no existe nadie que tenga una bola de cristal para predecir lo que sucederá en el futuro inmediato; y mucho menos para poder saber que el dólar pasará de un día para otro de 60 por uno a 62.50”, criticó.
Sostuvo que quien tiene un millón de dólares en un día pierde RD$2,500,000. Y no se detiene ahí, sigue el sube y baja, porque luego llega al 59 por uno, para subir nuevamente a 62 por cada dólar.
“Y se desconocen cuáles son los factores; sabemos que están entrando muchos turistas que salen más a las calles a gastar dinero; también entraron US$2,000,000 de la colocación de bonos soberanos, pero esa reducción ha sido buena, porque nadie se imagina con lo que está sucediendo en la actualidad con el precio del petróleo. Si tuviéramos el dólar en alza, estaríamos en una tormenta perfecta”, dijo Iván García.
Indicó que lo único que quiere el sector comercio es que exista estabilidad en el mercado cambiario, que si se cotiza a 60.50 o a 61, pero que se estabilice para que todo el mundo pueda proyectar los costos de la mercancía que se importa desde distintos lugares del mundo.
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes aclaró que el sector que representa no tiene liquidez para involucrarse en un negocio de comprar a 58.90 para vender a 62, porque los comerciantes no compran ni venden dólares. “Cuando hablamos con las autoridades del Banco Central, siempre les pedimos que hay que chequear bien el mercado y establecer lo que está pasando, porque quien tiene capacidad para comprar US$100,000,000 a 59 por uno, que son RD$5,900,000,000; si días más tarde lo vende al 63, son RD$6,300,000,000, entonces, ganarse RD$400,000,000 en tres días es algo inmoral”.
Atribuye a competencia e intereses críticas a supermercados por ventas de “marcas blancas”
Las críticas que se hacen a distintas cadenas de supermercados por las ventas de las llamadas marcas blancas no son más que parte de las competencias y luchas de intereses que se dan en el sector comercio y otras actividades empresariales en cualquier parte del mundo.
La aclaración la hace el presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván de Jesús García, quien fue enfático en afirmar que con las ventas de esos productos los consumidores salen beneficiados porque obtienen importantes rebajas de precios.
“Es un problema de competencia, pero estamos en libre mercado y cada quien debe comprar donde mejor le cuadre con los precios y la calidad; debe haber un acuerdo entre los industriales y las grandes cadenas de supermercado para que se ofrezcan las diferentes variedades, para que el consumidor tenga el derecho a elegir qué producto quiere comprar”, explicó Iván García al ser entrevistado en el programa D´AGENDA.
“A nivel de precios, el consumidor sale beneficiado, porque las marcas propias colocan el producto con diez pesos menos, si es una lata. El tema de las marcas blancas es un término que no existe; lo que más se parece es cuando en un establecimiento comercial envasan un producto, por ejemplo cinco libras de arroz, y no le ponen el nombre del supermercado”.
“Esa es una marca blanca porque ahí no hay nada; ahora, las marcas propias son con las que se identifican cada supermercado, entonces, ya ese es un tema completamente diferente. Aquí hace como tres años que empezó la primera guerra de los industriales con el tema de los guandules y las habichuelas enlatadas, cuando una cadena de supermercado le pidió que le hiciera su propia marca y le dijeron que no, a lo que dicha cadena respondió importando el producto desde Perú. En ese tiempo, la lata de guandules estaba aquí a 60 pesos y ellos vendieron los importados a 30 pesos”, recordó.
Iván García reconoció que eso impacta a la producción industrial en la República Dominicana; ahora, no es verdad lo que han dicho, que esos productos no tienen registro sanitario y que son de baja calidad, llegando a insinuar que le podrían hacer daño a la población; yo creo que hay que ser muy cuidadoso con eso.
