La Habana.- El Ministerio del Interior (Minint) cubano informó este viernes que la lancha que protagonizó el incidente en aguas territoriales de la isla, que dejó un saldo de cuatro muertes, llevaba 14 fusiles de asalto y combate, además de 12.846 balas de distintos calibre.
Representantes del Minint mostraron el armamento en un programa especial en la televisión estatal, donde aportaron nuevos detalles de los hechos de este miércoles en los que participaron diez cubanos residentes en EE.UU. (alguno también con nacionalidad estadounidense) y cinco miembros de la Tropa Guardafrontera cubana.
“Es armamento de combate”, afirmó el Jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, Ivey Daniel Carballo, quien argumentó que la intención era “realizar actos terroristas, promover un desorden público” y “atacar unidades militares”.
“Si no actuamos como lo hicimos, los muertos hubiesen sido de la parte cubana”, agregó Carballo, quien defendió que la “respuesta” de la guardia fronteriza, que calificó de “correcta”, “adecuada, enérgica, firme” y “refrendada en modelos de actuación”.
Carballo afirmó además que se mantuvo una intensa comunicación, “casi a tiempo real”, con contrapartes estadounidenses, tanto en la embajada de EE.UU. en La Habana como en territorio.
Reconstrucción
Según la reconstrucción de los hechos que presentaron los representantes del Minint, en un principio partieron de madrugada de La Florida dos embarcaciones con un total de diez tripulantes, pero una de las naves debió ser abandonada a medio camino después de que le fallara el motor.
Los cinco integrantes de esa nave y el material que transportaba se trasladaron entonces a la otra embarcación, la que acabó entrando en aguas territoriales cubanas, una lancha rápida con matrícula de Florida, FL7726SH.
Así, esta lancha rápida iba “sobrecargada”, con más de tonelada y media, al transportar a un total de diez personas y grandes cantidades de armas, municiones y un completo equipamiento militar.
Esta embarcación entró a las 7:10 horas de la mañana en aguas territoriales cubanas, según el Minint, y despertó sospechas “a partir de los medios técnicos de las Tropas Guardafronteras”.
El centro de mando informó entonces a una embarcación en la zona para que se acercase al “objetivo naval” para verificar e identificar, explicaron los representantes del Minint.
El encuentro ocurrió a unos dos kilómetros de la costa, a más de 10 millas marinas adentro de las aguas territoriales cubanas, según el relato de las autoridades cubanas, que explicaron que primero abrieron fuego desde la lancha rápida.
El tiroteo se produjo a unos 20 metros de distancia. Los representantes del Minint hablaron de 21 impactos de bala en la lancha rápida y 13 en la de la guardia fronteriza.
Entre el material ocupado hay tres fusiles AKM, fusiles AM-15, “pertrechos militares”, 11 pistolas, 134 cargadores, chalecos antibalas, escopetas, una planta eléctrica, un equipo satelital, un dron, uniformes, diez módulos militares completos, cuchillos y herramientas, entre otros.
Sanciones elevadas
El fiscal jefe de Dirección de la Fiscalía General de la República, Edward Roberts Campbell, indicó por su parte que aún se están realizando las pesquisas iniciales para concretar los tipos delictivos, pero que los seis delitos que se contemplan tienen un “marco sancionador elevado” que va de los 10 años “hasta la privación de libertad perpetua y la pena de muerte”.
No obstante, la fiscalía no ha presentado por el momento cargos formalmente y aún no ha solicitado la prisión provisional para los seis tripulantes de la lancha rápida que sobrevivieron.
Además de los cuatro tripulantes de la lancha rápida fallecidos, hubo siete heridos, que están siendo atendidos en centros hospitalarios (seis eran el resto de los integrantes de la embarcación procedente de EE.UU. y el otro fue un tropa guardafrontera).
El suceso se produjo en un momento de especial tensión entre EE.UU. y Cuba, tras la imposición de Washington de un asedio petrolero a la isla y las demandas de negociación y cambio a La Habana.
